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Seamos comunicadores éticos

Palabras enviadas por la Dra.C. Diana Cazaux a los participantes en el IV Foro de Comunicación de las Ciencias

Diana CazauxEn primer lugar felicito a los organizadores por llevar a cabo este IV Foro de Comunicación de las Ciencias, lo que marca particular empeño por lograr continuidad a través de los años de una actividad de capacitación en una especialidad que, particularmente en nuestra región, no figura entre las “estrellas” de la comunicación masiva.

Entiendo, que al elegir “comunicar las ciencias” como lo han hecho quienes participan de este Foro, ya sea como comunicadores desde los centros de ciencia, divulgadores científicos o periodistas, tienen presente la íntima vinculación que existe con el componente ético por la que deben estar atravesadas.

Debemos tener en cuenta que al tener el periodismo como fin último la verdad, y estar el conocimiento científico en las mismas condiciones, los condicionamientos éticos son absolutamente imprescindibles en esta modalidad.

Porque ¿qué es lo que ocurre con un comunicador de la ciencia no es ético? Su noticia es leída por varios millares de personas o millones de lectores y puede causarle daños a todos o a la mayoría de ellos, sobre todo si la información se ha expandido por todo el mundo. Podría alegarse que esta noticia puede ser rectificada por otra posterior y correcta. Pero el daño ya se habría inferido, pues no siempre los mismos lectores tendrían oportunidad de leerla. Pero esto es todavía más grave cuando se halla en juego la salud de la población, sobre todo si se trata de divulgar nuevas terapéuticas, no del todo bien experimentadas. Se pueden crear falsas esperanzas.

Esta vinculación de la difusión de la ciencia y los principios éticos se consideró en la 5º Conferencia Mundial de Periodistas Científicos llevada a cabo en Melbourne Australia entre el 17 y 20 abril del 2007, en la que el profesor de genética médica y divulgador científico Bob Williamson, de la Universidad de Melbourne, propuso la adopción de un código de ética especial que defina el concepto y los alcances del reporterismo científico y ayude tanto a los científicos como a los periodistas a dilucidar, entre otras cuestiones, si se está haciendo una promoción exagerada de resultados de investigación.

“Este código sería importante para los periodistas científicos de los países en vías de desarrollo, a los que se le pide muchas veces que hagan alarde de ciertas investigaciones”, puntualiza Williamson.

Cabe recordar que esta preocupación ya se había manifestado en el1er. Congreso Iberoamericano de Periodismo Científico, llevado a cabo entre el 10 y el 16 de febrero de 1974, en Caracas, Venezuela por medio de la ponencia del  argentino, a la sazón vicepresidente de la Asociación Argentina de Periodismo Científico, Dr. Miguel M. Muhlman “La ética del periodismo y la enfermedad del siglo” donde formulaba un conjunto de recomendaciones a tener en cuenta al momento de encarar la difusión de un tema científico.

Estas Recomendaciones fueron recogidas en las conclusiones de este 1er. Congreso Iberoamericano de Periodismo Científico cuando se aprobó la siguiente Declaración de principios éticos del periodismo científico:

  1. El periodista científico defenderá el derecho de todo ser humano a participar en el desarrollo del conocimiento.
  1. Promoverá la confianza de la comunidad hacia la ciencia; promoverá la difusión de los hallazgos que beneficien al hombre y tratará por todos los medios de valorizar con la máxima claridad los aspectos positivos del avance científico y tecnológico, y denunciar los negativos, en relación con el individuo y con la sociedad.

  1. Denunciará la peligrosidad de las falsas ciencias, que son obstáculo para el desarrollo espiritual y material del ser humano y tratará de desenmascarar a sus cultivadores.
  1. En materia de información médica, tratará de no suscitar vanas esperanzas en quienes padecen enfermedades graves, dando nombres de productos, drogas, medicamentos, con que pueda beneficiarse un laboratorio comercial, defendiendo –irresponsable e indiscriminadamente- descubrimientos no comprobados totalmente o de sustancias o fármacos cuya eficacia no ha sido confirmada.
  1. La noticia científica podrá completarse, cuando sea posible con una explicación sobre la personalidad del autor del descubrimiento o sobre la calidad del Centro de Investigación donde se haya originado la noticia. De ese modo puede el público valorar, en sus justos términos, la mayor o menor trascendencia de la información.
  1. Deberá cuidar que la atribución de las ideas o las innovaciones, solamente corresponden a quienes en realidad les pertenecen.
  1. El periodista científico deberá promover y fomentar el desarrollo de la investigación, tanto básica como aplicada, que atienda al bienestar de la comunidad local o nacional, como internacional; y trabajará por la creación de una conciencia pública sobre el valor de la investigación científica al servicio del desarrollo de los pueblos.

En este 1er. Congreso Iberoamericano de Periodismo Científico la preocupación manifestada por el Dr. Muhlman en su ponencia fue la cobertura periodística de lo que llamó “El Mal del Siglo”, recordemos que hace cerca de 40 años – cuando se llevó a cabo este Congreso-, el “Mal del Siglo” era el cáncer. Por esos años los editores inescrupulosos cuando deseaban elevar las ventas de sus publicaciones recurrían a titulares del tono: “El cáncer se cura” y otras afirmaciones semejantes. Ver publicadas estas aberraciones es lo que lo llevó a escribir ese Código de Ética destinado a los comunicadores de la ciencia.

Estimados colegas con estas palabras deseo colaborar para que las reflexiones a que se aboquen en el desarrollo de este Foro estén también imbuidas por este pensamiento ético que contribuirá a que los comunicadores “seamos buenas personas”, tal como lo solicitaba Ryszard Kapuscinski en su ensayo “Los cínicos no sirven para este oficio”.

Dra. Diana Cazaux

Presidente de la Asociación Iberoamericana de Periodismo Científico

Presidente de la Asociación Argentina de Periodismo Científico

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Agua magnetizada: aclarando conceptos

El agua magnetizada

Tomado de Juventud Técnica

El agua no se puede magnetizar, aunque sí es posible aplicarle un tratamiento magnético que afecte el estado físico y la deposición de las sales que trae disueltas. Sin embargo, ya sea por ignorancia o por conveniencia, es posible encontrar en la web infinidad de sitios donde se ensalzan sus inexistentes virtudes.

Por:A. González Arias y F.A Horta Rangel

(7 Enero, 2014 )

En Cuba diversas industrias aplican el tratamiento magnético desde hace años para reducir las costras en calderas y tuberías, que también puede ser útil para reducir las costras en las viviendas. No hay reportes fundamentados acerca de posibles daños o beneficios por ingerir el agua tratada o aplicarla en la agricultura.

El agua no se puede magnetizar, aunque sí es posible aplicarle un tratamiento magnético que afecte el estado físico y la deposición de las sales que trae disueltas. Sin embargo, ya sea por ignorancia o por conveniencia, bajo el título ‘agua magnetizada’ es posible encontrar en la web infinidad de sitios donde se ensalzan sus inexistentes virtudes, para después proponer la compra de algún equipo que supuestamente la magnetiza.

La magnetización es una propiedad exclusiva de sólidos metálicos u óxidos, con una estructura cristalina regular en la que intervienen átomos de hierro, níquel o cobalto.  Los líquidos no poseen estructura cristalina y por tanto no se pueden magnetizar.

Algunos ‘líquidos magnéticos’, mencionados en la literatura especializada, son en realidad suspensiones de algún sólido con propiedades magnéticas, finamente pulverizado y disperso en algún fluido espeso que retarda su precipitación.

Además el agua es diamagnética, que en lenguaje llano significa que no es atraída, sino repelida muy débilmente por un imán.

Algunos ejemplos de promociones que aparecen en Internet, a veces con títulos que pretenden dar al posible comprador una idea de relación legítima con la medicina, son los siguientes:

“El agua magnetizada reduce el exceso de acidez y de bilis en el aparato digestivo y normaliza los movimientos intestinales, expulsando toda la acumulación de materiales tóxicos (…) limpia completamente el sistema, mejora la digestión, aumenta el apetito, expulsa la enfermedad y da salud y energía a la persona que la toma con regularidad. Es recomendable que incluso las personas sanas tomen agua magnetizada para mantenerse libres de molestias o padecimientos digestivos”.

Otra promoción alega:

“Beneficios de la ingestión de Agua Magnetizada: •Mejor gusto. •Reduce la acidez y ayuda a regular el pH del cuerpo. •Produce efectos terapéuticos…”.

A veces las propiedades que se atribuyen son absurdas: ‘agua viva’, ‘muerta’, etc.

“… un aparato (…) que en realidad no sólo magnetiza el agua sino que además logra revitalizar su estructura cristalina natural convirtiendo el agua corriente de grifo, desestructurada y energéticamente muerta, en agua potable viva, estructurada y de alto valor biológico con notables cualidades terapéuticas. Y, encima, con un sabor mucho mejor que la del agua muerta de la que se obtuvo”.

Es común que tales sitios vayan acompañados de esquemas o dibujos engañosos como el de la figura 1, donde el autor ‘olvidó’ convenientemente incluir los iones hidronio positivos H3O+, que invariablemente deben acompañar a los hidroxilos OH- en similar concentración.

Un ejemplo reciente es el de un periódico digital de Ciego de Ávila, que reporta la venta de agua ‘magnetizada y purificada’ a 2 pesos el litro usando “tecnología mexicana adquirida en México” -para que no quepan dudas- Según el propietario:

“…hasta la fecha, la demanda va in crescendo a partir de prescripciones de varios facultativos de la provincia, con recomendaciones para pacientes aquejados de problemas gastrointestinales y renales, colesterol y diabetes mellitus” (figura 2).

La superchería del supuesto beneficio médico de ingerir agua tratada con campos magnéticos ha sido denunciada en diversos países por agencias estatales de protección al consumidor. En abril de 2011 la Agencia de Medicamentos y Productos Sanitarios de España emitió un comunicado alertando prácticas de venta engañosas de equipos diversos de magnetoterapia, entre los cuales se encontraban las jarras que convierten el agua en ‘magnética’.   Con bastante anterioridad, en septiembre de 1999, la Comisión Federal de Comercio de EE.UU. (Federal Trade Commission, FTC) había presentado cargos contra la corporación ‘Pain Stops Here’ por promocionar “agua magnetizada”, supuestamente benéfica para un gran número de padecimientos tales como infecciones urinarias, ulceras gástricas, disentería, cálculos renales e incluso para normalizar el sistema circulatorio y reducir el colesterol.

Los beneficios ilusorios no sólo se circunscriben al campo de la medicina; también se pueden referir a la agricultura.  En ese terreno también es posible encontrar todo tipo de afirmaciones sin fundamento:

“Extiende la vida del producto post-cosecha aprox. un 30%, mayor duración en tiempo de almacenaje; ahorro en consumo de agua aprox. de un 20% a un 30% en cultivos; ahorro aprox. un 15% la necesidad de uso de fertilizantes, pesticidas, herbicidas; mejora la habilidad de las plantas aguantar más bajas temperaturas; incrementa la biomasa del producto aprox. un mínimo de 180% en 31 días, garantizado, (se han obtenido hasta 250% de incremento) esto representa casi el doble de producción y el doble de ganancias.”

¿En qué consiste el tratamiento magnético?

En muchos lugares el agua que proviene del acueducto llega con un alto contenido de sales disueltas (lo que se conoce como agua ‘dura’). Esta agua ocasiona la deposición de costras de carbonato de calcio o magnesio, sobre todo en las tuberías de agua caliente. El residuo que se forma es similar al que queda en el fondo del jarro o la cazuela cuando por alguna razón es necesario hervir el agua. Con el paso del tiempo, la deposición puede llegar a tupir totalmente la regadera de la ducha, formar costras duras difíciles de eliminar en la lavadora o estrechar el diámetro de las tuberías de la vivienda reduciendo el flujo de agua, tanto si es caliente como fría.

Una forma de disminuir la formación de costras para no tener que recurrir posteriormente a ácidos u otros medios agresivos para eliminarlas, consiste en aplicar al agua corriente un tratamiento magnético previo mediante imanes permanentes. Para eso basta con colocar los imanes sobre la tubería, en una sección que preferiblemente sea de plástico o de cobre y donde el flujo de agua no sea demasiado lento (figura 3). El tratamiento también funciona en las tuberías de hierro galvanizado o de acero inoxidable, aunque con una eficiencia algo menor, pues en ese caso una parte del campo se concentra dentro de las paredes.

En las viviendas donde el agua se almacena en tanques elevados, lo mejor parece ser colocar los imanes a la entrada del tanque o a la salida de la motobomba, donde el agua fluye con mayor rapidez. La energía requerida para que el tratamiento magnético sea efectivo proviene del movimiento del agua, de aquí que sus efectos no tendrán lugar cuando el agua está en reposo o el flujo sea demasiado lento. Los efectos causados en la deposición de los carbonatos tras el tratamiento magnético pueden tardar varios días en desaparecer.

Algunos reportan que la disposición más efectiva para ubicar los imanes es la de la figura 3A, empleando cuatro o más imanes con los polos alternados; sin embargo, el tratamiento también funciona con dos imanes (e incluso con uno solo, como en la figura 3B). Es fácil identificar los polos de igual polaridad, pues se repelen; los de polaridad diferente se atraen. Los polos son las regiones del imán donde las propiedades magnéticas se manifiestan con mayor intensidad.

Una brújula permite identificar fácilmente los polos norte y sur, aunque en este caso no es necesario ese análisis, pues intercambiar los polos no afecta los resultados.

Imanes permanentes, con la forma y tamaño adecuados al diámetro de las tuberías habituales en las viviendas, se pueden encontrar en las bocinas de equipos de audio desechados y en el interior de los discos duros dañados; estos últimos son preferibles por ser más potentes. Se pueden fijar en su posición usando cinta adhesiva, cordel, pegamento o alambre fino.

¿Dónde y quienes aplican estos tratamientos?

El uso del tratamiento magnético para reducir las costras en instalaciones industriales es recomendado desde 1998 por el Departamento de Energía del los EE.UU. Las costras forman una capa termoaislante que reduce el intercambio de calor, incrementa el gasto energético necesario para alcanzar la temperatura de trabajo, afecta la eficiencia y deteriora con más rapidez los equipos de intercambio térmico. Además, son difíciles de retirar una vez formadas y el proceso de renovación o limpieza de calderas y tuberías de vapor o agua caliente en la industria es muy costoso. El tratamiento magnético se considera una forma muy efectiva de ahorrar energía, pues alarga notablemente los intervalos de tiempo en que la limpieza de las costras se hace necesaria (ver ref. [2]).

En Cuba diversas empresas estatales aplican este tratamiento desde hace años en el terreno industrial con resultados satisfactorios, aunque a veces en la prensa los reportes de efectos verídicos se confunden con reportes ilusorios sobre otras supuestas propiedades que el tratamiento magnético no aporta al agua como, por ejemplo, cuando se afirma que el tratamiento magnético puede sustituir a la desinfección por cloración en las piscinas.

¿Cómo funciona el tratamiento magnético?

La precipitación del carbonato de calcio disuelto en el agua se puede expresar por la reacción química:

Ca2+ + HCO3 - + OH- « CaCO3(s) + H2O(l) (1)

El término a la izquierda representa el hecho de que, en el seno del líquido, los cationes de Ca2+ están rodeados por los aniones oxhidrilo OH- y bicarbonato HCO3- con carga negativa, formando complejos tridimensionales con una estructura que se mantiene estable en la disolución. El término a la derecha representa las partículas de carbonato de calcio en fase sólida cristalina (s) que se separan de la disolución, dejando atrás agua líquida (l). El avance de esta reacción hacia la derecha aumenta con la temperatura y también cuando los complejos interaccionan con la superficie interna de las tuberías En condiciones normales, el carbonato de calcio se deposita en la paredes interiores de la tubería o el recipiente en forma de calcita, una de las posibles fases cristalinas en las que este carbonato es capaz de cristalizar (figura 4).

Es conocido que las características de la deposición y la formación de la costra dependen notablemente del material con que está construida la tubería; es máxima para el acero o el cobre, se reduce casi a la mitad para los plásticos duros de cloruro de polivinilo (PVC), del tipo usado en trabajos de plomería, y es prácticamente nula en los tubos blandos de PVC, como los que se emplean para administrar sueros o transfusiones.

La teoría más aceptada acerca del mecanismo que tiene lugar durante el tratamiento es la siguiente. Al pasar el agua a una velocidad adecuada por una tubería donde actúa un campo magnético, las partículas cargadas interaccionan con el campo de acuerdo a la relación de Lorentz, de manera que sobre los iones positivos y negativos aparecen fuerzas de sentido contrario que tienden a desarticular los complejos. Cuando esto ocurre la reacción química en (1) se desplaza a la derecha, formándose un precipitado sólido muy fino que crea una especie de dispersión de limo o fango, que se mantiene en suspensión en el agua sin depositarse en las paredes y sin que varíe la composición global del líquido.

La evidencia experimental muestra que el precipitado que se forma tras el tratamiento magnético es de aragonita, que cristaliza en una estructura diferente a la calcita (figura 4). La aragonita es capaz de formar incrustaciones, pero más blandas y fáciles de remover que las de calcita.  Hay evidencias de que el agua tratada también favorece el desprendimiento de viejas costras de calcita depositadas con anterioridad (ver ref. [1]).

En resumen, mientras que es erróneo y carece de fundamento referirse al ‘agua magnetizada’ y a sus supuestas propiedades benéficas en personas o cultivos, el tratamiento magnético del agua es un método comprobado y eficiente para reducir las incrustaciones de carbonato en calderas, tuberías y otros equipos. Mejora el intercambio de calor, ahorra energía, recursos, y también puede ser útil para reducir la formación de incrustaciones de todo tipo en las viviendas.

Bibliografía citada y fuentes

1.- Lic. Graciela Pérez. El agua magnetizada; que es lo que puede hacer en el ser humano.  http://2010salud.wordpress.com/

2.-Todo sobre el agua magnetizada en Cuernavaca; http://cuernavaca.infored.com.mx/rubro0_30_agua-magnetizada.html

3.–Jose Antonio Campoy y L.J., Discovery Dsalud 53, Sept 2003, http://www.bibliotecapleyades.net/ciencia/ciencia_agua05.htm

4.-Alexey Fajardo López.  Abierta Casa del Agua en Ciego de Ávila, periódico El Invasor, Domingo, 25 de Marzo de 2012. http://www.invasor.cu/index.php/es/economia/13336-abierta-casa-del-agua-en-ciego-de-avila

5.-Carolina García – Sanidad advierte del fraude de la magnetoterapia. ELPAÍS.com, Sociedad. Madrid – 06/04/2011.

6.– United States of America Federal Trade Commission. Docket no. C-3898.  In the matter of ¡Pain Stops Here! Septiembre 1999. By the commission, Donald S. Clark, Secretary. Saved from http://www.ftc.gov/os/1999/09/painstopcmp.htm

7.-Agua magnetizada hexagonal. http://huixquilucan.olx.com.mx/agua-magnetizada-hexagonal-para-hidroponia-imploder-iid-394145103
8.- -Lo cierto y lo falso en el tratamiento magnético del agua y los combustibles.  Rev. Cub. Fis. vol. 25 No. 2B (2008) p.101-105 (review). Accesible en la WEB.

9.- Federal Technology Alerts, Non-Chemical Technologies for Scale and  Hardness Control,  Jan 1998, http://xnet.rrc.mb.ca/rcharney/Magnetic%20water%20conditioning.htm

10.-Ortelio González Martínez; Tropiezos del magnetismo, periódico Granma, viernes 1 de agosto de 2008, Año 12 / Número 213

11.- J.M.D. Coeyand Stephen Cass.  Magnetic water treatment.  Journal of Magnetism and Magnetic Materials 209 (2000) 71}74

12.-L.C. Lipusa, and D. Dobersek, Influence of magnetic field on the aragonite precipitation, Chemical Engineering Science, Volume 62, Issue 7, April (2007), p. 2089-2095,

 

 

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Blogs para la ciencia: aprovechar lo aprovechable.

¿Qué ventajas pueden tener los blogs para la comunicación de la ciencia?

Esta no es una pregunta nueva, y ya se le ha intentado dar respuesta en más de una ocasión. Incluso, el Dr.C. José Manuel López Nicolás, Profesor Titular del Departamento de Bioquímica y Biología Molecular de la Universidad de Murcia, España, y autor del prestigioso blog Scientia, ha creado su propio “Decálogo de la divulgación científica” para intentar explicar qué lo lleva a mantener un blog dedicado a la ciencia.

[caption id="attachment_1241" align="alignleft" width="300"]Blog sobre Magnetismo, en la intranet de la UO Blog sobre Magnetismo, en la intranet de la UO[/caption]

Cada persona puede tener su propio criterio al respecto, pero nos hemos percatado que, por muy distante que se viva y muy disímiles las condiciones de trabajo, las ventajas de los blogs para la comunicación científica es innegable. Entonces suele surgir otra pregunta —no menos recurrente—: si son tan importantes, ¿por qué nuestros investigadores (comunicadores sociales, periodistas) no los utilizan?

En nuestra experiencia, algunas las posibles causantes del poco interés en el uso de estas plataformas, por parte de investigadores y docentes, no solo de nuestra institución sino de otras áreas universitarias y del Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente, en Santiago de Cuba; coinciden con las señaladas por otros autores, incluido, una vez más, el autor de Scientia, en su artículo “Los blogs universitarios de divulgación científica en el marco de la Ley de la Ciencia”; aunque la jerarquía pueda variar de un país a otro, así como aparecer otras, para nada menores, como es las condiciones de conexión a internet.

Pero como suele sucede, cada problema tiene múltiples soluciones; algunas están en nuestras manos, otras no. Así, decidimos poner “manos a la obra” y tratar de incidir en una de los factores que se plantean como limitantes a la hora de usar los blog para la comunicación de la ciencia: Desconocimiento de los medios y herramientas (como los propios blogs) para la divulgación de las ciencias.

De esta forma, la semana pasada concluyó la tercera edición de un curso al que dimos en llamar “Gestión de blogs como herramienta para la comunicación científica”; al que bien podríamos también haber bautizado como “Curso básico para aprender a bloguear”, pues el objetivo principal era el de poner a nuestros investigadores, comunicadores sociales y otros especialistas, en contacto con una de las plataformas de blogs (en este caso Wordress), para quitar ese “miedo” a lo desconocido.

Más allá de algunas limitantes, la experiencia de estas tres ediciones nos convenció de la importancia de esta especie de cruzada pro-blogs: En las encuestas recogidas al final de cada edición, encontramos opiniones en las que se destaca lo positivo del curso para “tener herramientas para poder divulgar de un forma más rápida, sencilla y amena, todo lo que sucede en cuanto a ciencia, tecnología y medio ambiente”, ocurre en nuestro país.

El intercambio diario con los alumnos, disfrutar sus rostros cuando descubren que ellos también pueden, o encuentran en la web un espacio para el intercambio; o los planes para su primer blog “ahora que sabe”; ha sido un aliciente para futuras ediciones que se hacen necesarias y que ya nos la piden.

El CNEA, es pionero en el uso institucional de esta herramienta y se ha convertido, dentro del ámbito científico santiaguero —y por qué no, cubano— en un promotor del uso de los blogs para la promoción del quehacer científico nacional. En nuestras manos está compartir nuestra experiencia, con sus defectos y virtudes. Lo imperdonable es no aprovechar lo aprovechable.

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El deber de comunicar la ciencia

Palabras enviadas por la Dra.C. Diana Cazaux a los participantes en el III Foro de Comunicación de las Ciencias.

Diana CazauxFelicito al comité Organizador de esta 3ra. Del  Foro de Comunicación de las ciencias y les agradezco que me hayan permitido acercarles unas palabras que nos ayuden a reflexionar en el porqué de la importancia de la Comunicación de la ciencia realizada por los científicos.

El desarrollo de la ciencia moderna viene acompañado, de forma simultánea, del nacimiento de prácticas para poner ese conocimiento especializado al alcance del público.

Entre los diversos actores implicados en la Comunicación Pública de la Ciencia y la Tecnología (CPCyT), los científicos desempeñan un importante papel. El acercamiento de la ciencia a la sociedad es, en parte, su responsabilidad. No obstante, su participación en actividades de divulgación científica sigue siendo escasa y limitada a determinados foros o medios. El acercamiento de los científicos al público emerge en numerosas ocasiones de iniciativas particulares que tienen mucho que ver en efecto con su voluntad personal, su carácter más o menos abierto, su compromiso social, y muchos otros parámetros.

Los últimos años están siendo testigos del establecimiento de un nuevo compromiso social con la ciencia, que afecta a los ciudadanos, a los gobiernos, a los educadores, a las instituciones públicas, a las empresas, a los medios de comunicación, y también a los científicos. Como han señalado distintos autores, la comunidad científica se está viendo inmersa en una redefinición del “contrato social para la ciencia” que había venido gobernando la práctica y la profesión científica, y sus relaciones con la sociedad y con el público. En este contexto, los científicos deben prepararse no sólo para ser investigadores, sino también para participar en la divulgación y comunicación pública de la ciencia, respondiendo a la necesidad de mejorar el acceso a la ciencia del público en general.

Las causas que subyacen tras la actitud de los científicos de escasa participación en actividades de divulgación científica son seguramente complejas, determinadas por múltiples factores, como la multitud de labores y gestiones que acompañan habitualmente a su trabajo de investigación, o la escasa importancia que se da a estas tareas a la hora de evaluar la actividad de los científicos, entre otros. No hay que olvidar que, aún siendo conscientes de la importancia que conlleva la información y formación científica de la sociedad, la participación en actividades de divulgación científica, particularmente en aquellos que entrañan un contacto más directo con el público, como pueden ser las Semanas y Ferias de la Ciencia, supone a los científicos un desvío de sus actividades cotidianas de investigación, y un esfuerzo de simplificación y de adaptación de su lenguaje habitual para hacerlo comprensible al gran público; en definitiva, una alteración de sus esquemas habituales de trabajo y comunicación, para adaptarlos a los de un público al que, en la mayoría de los casos, perciben como algo distante. Esfuerzo que no siempre se ve recompensado de forma tangible. De aquí, la importancia de animar e incentivar al investigador, fomentar su acercamiento al gran público, de igual modo que se fomenta el acercamiento inverso, el interés del ciudadano por la Ciencia y la Tecnología.

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Concluye el curso pre-evento del III Foro de Comunicación de las Ciencias

Acaba de terminar la primera edición del curso “Gestión de blogs como herramienta para la comunicación de la ciencia”; que en esta ocasión se impartió como curso pre-evento del III Foro de Comunicación de las Ciencias.

Ha sido, en todos los aspectos, una gran experiencia. En primer lugar por compartir, por vez primera, mi experiencia como bloguero y administrador del blogs científico institucional del Centro Nacional de Electromagnetismo Aplicado (CNEA), con otras personas que, en muchos casos, jamás habían tenido contacto con esta herramienta.

Luego, por enfrentarme a un público ávido por conocer, inteligente e imaginativo que contribuyó a que las clases teóricas y prácticas rompieran cualquier esquematismo y se convirtieran en un divertimento, que en ocasiones es la mejor manera de aprender.

Fue un grupo heterogéneo (a pesar de ser todas mujeres), en edad y profesión; pocas, o ninguna, vinculadas a las ciencias puras y aplicadas, pero sí preocupadas por la comunicación de otras ciencias y conocimientos que van desde el histórico hasta los idiomas, desde la cultura hasta los estudios lingüísticos.

En lo personal la satisfacción de comprobar que, como dijo Joshua Porter en sus consejos para blogueros primerizos, todos tenemos algo que decir; y los blogs son un buen medio para esto. Ver la alegría en el rostro de quien publica su primera entrada, “sube” su primera imagen…Leer post como los que siguen, donde descubro a potenciales blogueras y divulgadoras de la ciencia. ¡Disfrútenlo!

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Cuando las palabras nos escogen

 

 

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