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La vida “cumple” 60 años

Por Javier Sampedro.watson-and-crick-the-founders-of-dna“Nunca he visto a Francis Crick comportarse con modestia”. Esa fue la frase con que la pareja científica de Crick, James Watson, decidió arrancar La doble hélice, uno de los libros científicos más notables del siglo XX, y seguramente la obra de divulgación más rompedora de la —no muy larga— historia de la ciencia. La modestia, por cierto, tampoco ha sido nunca el fuerte de Watson, pero ¿quién puede ser humilde tras haber descubierto a los 25 años el secreto de la vida?

La doble hélice no es solo uno de los iconos más populares de la ciencia del siglo XX —quizá solo comparable a la ecuación de Einstein E=mc2—, sino que también ha ejercido sobre generaciones de biólogos un magnetismo que no da signos de caducar aun hoy, cuando se cumplen exactamente 60 años de la publicación del descubrimiento en Nature.

En ese periodo, el descubrimiento de Watson y Crick ha transformado radicalmente la investigación biomédica y la biología en su conjunto. Hasta el minuto anterior a la publicación de ese paper, la genética era una disciplina tan compleja y farragosa que ni el mejor especialista del mundo habría podido presumir de dominarla. Hoy se le puede enseñar a un niño en cinco minutos.

El proyecto genoma humano y todo el resto de la genómica son la consecuencia directa de aquel artículo que cambió por entero nuestra percepción de la vida en la Tierra y de nosotros mismos. Continentes previamente inexplorados de aplicaciones tecnológicas, desde la producción industrial de insulina y hormona del crecimiento hasta las modernas estrategias de búsqueda de nuevos fármacos antitumorales pasando por el diagnóstico personalizado del cáncer, arrancan de aquella publicación engañosamente tímida. No habrá muchos trozos de papel que hayan transformado el mundo de manera tan radical.

Las técnicas de análisis del ADN, y en particular el vertiginoso desarrollo y abaratamiento de los métodos de secuenciación (o lectura de los genes) han abierto también avenidas enteramente nuevas en disciplinas como la paleontología, que ha conocido en años recientes logros tan espectaculares como la reconstrucción del genoma del mamut, una especie extinta hace unos 10.000 años en las estepas siberianas, y del hombre de Neandertal, que desapareció en Europa hace 30.000 años; también la antropología o la medicina legal; y en el campo de la evolución, con verdaderos aludes de información genómica que están permitiendo a los científicos reconstruir el pasado del planeta y la deslumbrante historia del origen de la humanidad.

¿Qué ocurrió, entonces, hace 60 años?

A diferencia del irreverente, chispeante y procaz libro divulgativo de Watson, que es de 1968, el paper original del 25 de abril de 1953 constituye seguramente uno de los pináculos de la parquedad científica, incluso en comparación con otras obras de ese género gris y fatigoso, empezando a contar por su poco inspirador titular: “Una estructura para el ácido desoxirribonucleico”. Ni siquiera “La estructura del ácido desoxirribonucleico”. Tan solo una, una estructura, como quien dice una ocurrencia entre tantas otras posibles, como quien da a conocer con desgana una anécdota.

El ácido desoxirribonucleico, por cierto, es el ADN, el material del que están hechos nuestros genes. Las siglas no se llevaban mucho en la época, o no desde luego tanto como ahora. Tampoco es que desarrollar las siglas sea una gran ayuda en este caso, como puede verse.

Los historiadores de la ciencia se lo han pasado en grande con este paper, y por buenas razones. Por ejemplo, es escandalosamente breve: solo ocupa una página de aquel número 4.356 de la revista Nature, referencias bibliográficas incluidas (solo hay seis). Su única ilustración es de factura casera, literalmente: la dibujó a mano Odile Crick, la mujer de Francis, tras una somera descripción que le impartió este último en la salita de su casa de Cambridge.

Ese sencillo boceto de Odile, sin embargo, capta a la perfección los detalles estructurales esenciales de la doble hélice recién descubierta por Watson y Crick y en particular algunos de ellos que, aun hoy, se representan a menudo erróneamente en las ilustraciones populares y museísticas del ADN. Odile lo hizo mejor hace 60 años, como veremos enseguida.

Hélice no es más que el nombre matemático de un muelle, y la doble hélice consiste en dos muelles imbricados entre sí. Pero las dos cadenas no son paralelas, sino antiparalelas: si fueran dos serpientes, la cabeza de una pegaría con la cola de la otra. Sin la percepción de este hecho fundamental por Francis Crick, él y Watson no habrían llegado jamás a la forma correcta. Crick siempre consideró esta su gran contribución a la resolución de la estructura del ADN, y no es extraño que el dibujo de Odile deje bien claro este hecho con dos simples flechitas trazadas a mano.

Un hecho aún menos conocido es el resultado experimental en el que se basó esta capital intuición de Crick, que había sido obtenido poco antes por una tercera científica en discordia, la cristalógrafa de Londres Rosalind Franklin. El dato llegó a oídos de los dos científicos de Cambridge por un camino algo tortuoso, o al menos poco convencional: a través de las notas que Franklin había escrito para la memoria de su propia institución, el King’s College de Londres, que les fue facilitada a Watson y Crick por el jefe de Franklin, Maurice Wilkins.

También es verdad que ni Wilkins ni la propia Franklin habían otorgado la menor importancia a ese resultado; el dato de oro estaba sepultado entre varios estratos de jerga cristalográfica perfectamente inocua, y decía simplemente así: “grupo de simetría C1”. Hizo falta el genio de Crick para saltar de ahí a la percepción crucial de que el ADN estaba hecho de dos hélices antiparalelas. Solo así la doble hélice puede presentar esa simetría; en nuestro ejemplo de las dos serpientes, significa que da lo mismo mirarlas desde la cabeza de una (pegada a la cola de la otra) que desde la cola de la una (pegada a la cabeza de la otra).

Este episodio poco conocido se puede ver, junto con el resto de los acontecimientos que condujeron al mayor descubrimiento de la historia de la biología, en la dramatización Life Story, producida por la BBC en 1987. El aniversario de la publicación en Nature de la doble hélice podría ser una buena ocasión para estrenarlo en España 26 años después, aunque solo sea porque sale Jeff Goldblum haciendo de Watson, y una maravillosa Juliet Stevenson en el papel de Rosalind Franklin.

Lo más importante de la doble hélice, con todo, es lo que mantiene unida a una hélice con la otra, y esta fue la aportación crucial de Watson a toda esta historia. Ahí, en el exiguo espacio que los dos muelles antiparalelos dejan entre sí, es donde se apiñan todas esas letras (ctaccgata…) que ahora, con las noticias sobre los genomas apareciendo un día sí y otro no en la prensa mundial, se nos han hecho tan familiares como el alfabeto.

El nombre técnico de esas letras es bases, o nucleótidos, y son unas moléculas orgánicas muy simples que, en el ADN, solo vienen en cuatro sabores: adenina, guanina, timina y citosina, o A, G, T, C para abreviar. En la mañana de un sábado de febrero de 1953, Watson estaba jugando con las versiones en cartulina de esas cuatro fórmulas químicas cuando, de repente, se dio cuenta de que, en el interior de la doble hélice, la A solo podía aparearse con la T, y la G solo con la C.

Watson y Crick repararon de inmediato en que esas simples reglas de apareamiento —dictadas por la mera estructura química de las bases— bastaban para explicar de un plumazo la propiedad esencial de cualquier sistema vivo: su capacidad para sacar copias de sí mismo. Si la doble hélice se separa en sus dos hélices componentes, cada una puede reconstruir a la otra gracias a las reglas de apareamiento. La idea resultó enteramente correcta, y sobrevino la revolución.

La Academia sueca no estuvo especialmente rápida a la hora de reconocer el hallazgo, y el tiempo fue especialmente cruel con Rosalind Franklin, que murió de cáncer cuatro años antes de que su jefe, Maurice Wilkins, compartiera el premio Nobel de Medicina con Watson y Crick por el hallazgo del siglo al que tanto había contribuido.

Fuente:
sociedad.elpais.com


Publicado por El blog de Claudio Pairoba

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Primera jornada de la V Conferencia de Electromagnetismo Aplicado (+fotos)

Cinco cursos pre-evento y dos conferencias magistrales durante caracterizaron la jornada inicial de la V Conferencia de Electromagnetismo Aplicado, CNEA 2013. Les dejamos la crónica fotográfica de este primer día.

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El Foro desde sus protagonistas

El pasado día 18 de la mayo se dio clausura al “Foro de Comunicación de la Ciencia”. La actividad final tuvo lugar en el Archivo Histórico Provincial de santiago de Cuba, sitio que acoge desde hace ya catorce meses, la Peña Cultural “Desempolvando”, cuyas experiencias durante todo un año de divulgación del quehacer científico de esta institución fueron expuestas en las jornadas del Foro.

Comoquiera que llegamos con suficiente tiempo de antelación al inicio de la Peña, Magnetismo Aplicado decidió acercarse al Foro de Comunicación de la ciencia desde la percepción de sus protagonistas.

Yamila Lebeque es bióloga, investigadora del Centro de Estudio de Biotecnología Industrial de la Universidad de Oriente. Se puede considerar como fundadora de estos eventos pues participó en el Taller “Comunicación y Divulgación Científica: una mirada desde los centros de investigación”, antecesor del Foro, celebrado en mayo de 2011.

Al comentar sobre esta nueva edición expresó: “En relación al año anterior es notable el paso de avance hacia un nivel superior, tanto en los aspectos organizativos como en la calidad de las ponencias, de la presentación de los trabajos, del público asistente al mismo; creo que las proyecciones en esta edición del evento marcan un paso de avance en relación a lo que será el futuro de este Foro. Realmente me he sentido muy satisfecha por como he visto en general la organización y demás.”

Igual de satisfecho dijo sentirse el Dr.C. Luis Bergues Cabrales, investigador del Centro Nacional de Electromagnetismo Aplicado (CNEA) y Personalidad de la ciencia santiaguera. A su entender no se puede concebir la ciencia y los científicos sin la comunicación.

Al preguntarle cómo pudieran aportar los investigadores de las llamadas ciencias duras, a un evento de comunicación científica comentó: “En primer lugar con la participación, incluso una de las recomendaciones que se tuvieron en cuenta allí [en el Foro] fue que los investigadores participaran con sus investigaciones de la parte científica [y haciendo hincapié en] cómo la comunicación puede ser utilizada como instrumento para mejorar la calidad de las publicaciones que se redactan, trasmitir una idea para que pueda llegar a cualquier tipo de auditorio.”

Por su parte, la Dra.C Maribel Brull González, Premio Provincial de Comunicación, elogió las características de un evento como el Foro de Comunicación de la Ciencia:

“Este evento tiene para mi un diseño muy especial, por los participantes, por los programas, excelentes conferencistas y personalidades que ya se han dado cita, [incluso] de otras provincias orientales y, a mi juicio, mi parecer como profesional de la ciencia de la comunicación social, es que debemos de mantenerlo, lograr un diseño superior para la tercera edición. Me parece una idea excelente y como profesional y promotora pues felicito a los expositores, al Comité Organizador y celebro todos y cada uno de las intervenciones. Muy bien y felicidades.”

Una de los distintivos de esta segunda edición fue la participación de colegas de la vecina provincia Guantánamo. Esther Reyes, profesora de la Universidad Pedagógica de ese territorio, resumió el sentir de sus compañeras con las siguientes palabras: “ha quedado un saldo muy positivo, a partir de la organización del empeño de sus organizadores porque todo salga bien, ha sido de mucho peso toda la parte científica, teórica, hemos compartido experiencias muy útiles en todos los sentidos y ha quedado abierto el espacio para que también podamos invitar a otros guantanameros para que participen. Auguramos al evento una larga vida.”

Mientras tanto, José A. Expósito, Presidente de la Asociación de Comunicadores Sociales en Santiago de Cuba, calificó al evento como “un punto de partida para la integración de todos los centros de la ciencia, las universidades, personalidades científicas, no solamente en Santiago de Cuba, sino en la Región Oriental y, por qué no, también del país”.

A su vez, el Dr.C Rafael Fonseca Valido, Premio Provincial de Comunicación y autor de la Conferencia Inaugural del Foro, cataloga al evento como “un espacio necesario y que en el ámbito universitario no teníamos”, y añade “pensamos que es un evento que, por su propia proyección, se ha ganado un lugar que le permite, posteriormente, rebasar esas fronteras”.

Mantener una pluralidad de voces

Ese es uno de los retos que el Dr.C Fonseca ve para las próximas ediciones del Foro de Comunicación de la ciencia: “Todo evento que comienza es perfectible –dice el maestro de periodistas-; “los principales retos están dados fundamentalmente en la posibilidad de crecer, y crecer manteniendo la coherencia de la concepción original, es decir, sin tergiversar el sentido que ha tenido hasta ahora, aumentar el diapasón de participación, de aspectos a tratar, pero que conserve su frescura, la pluralidad de voces y la capacidad de convocatoria que demostrado hasta el momento”.

Sobre la pertinencia de este evento como formador de las nuevas generaciones de periodistas comentó:

“En primer lugar, cualquier espacio que se convierta en un reservorio de experiencias y de intercambio, enriquece las posibilidades del docente que concurre a él y además, crea unos datos para una base de datos activa, en el sentido que tiene que ver con las problemáticas actuantes en el momento en que se origina el Foro, que es invaluable para que ese estudiante tenga un elemento de referencia, pero además, su participa en el evento, empieza adiestrarse en los espacios de discusión científica, y eso es muy importante en la formación de cualquier profesional.”

Al inquirir entre los protagonistas sobre los principales retos de este evento para próximas ediciones, todos, de una forma u otra, coincidieron en afirmar que el principal desafío es crecer y extenderse a otras regiones del país.

La Dra.C Maribel Brull agregó:

“Tenemos el reto también de lograr que se inserten más nuestros investigadores, nuestras personalidades de la Academia de Ciencia, los hombres y mujeres que hacen “ciencia dura” y que tienen resultados científicos pero que muchas veces no se democratizan esos conocimientos, el pueblo no llega a conocer quienes son los verdaderos autores, qué significa consagrarse a la ciencia, el resultado tangible de esta divulgación científica y por otra parte, la importancia que tiene de formar en la universidad de Oriente el pensamiento y la acción de nuestros futuros profesionales en función de la comunicación de la ciencia.”

 

[caption id="attachment_802" align="aligncenter" width="640" caption="Participantes en el Foro de Comunicación de la Ciencia"]Participantes en el Foro de Comunicación de la Ciencia[/caption]
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“…los investigadores sin ustedes no hacemos ciencia”

Así planteó el Dr.C Luis Bergues Cabrales, investigador del CNEA y Personalidad dela Ciencia Santiaguera, en una de las intervenciones durante la primera jornada del Foro de Comunicación de la Ciencia, que se desarrolló durante el día de hoy en el Salón de Protocolos del Centro Nacional de Electromagnetismo Aplicado, al referirse al papel de los comunicadores de la ciencia.

La reflexión, compartida por otros de los participantes, estuvo motivada por las presentaciones realizadas durante el Taller “Experiencias, herramientas e impactos de la comunicación y divulgación científica”, una de las actividades organizadas como parte del Foro de Comunicación.

La “Propuesta organizacional para un enfoque integrado de la comunicación científica territorial”, del Dr.C. Giovanni Villalón García, especialista del CITMA en Santiago de Cuba; las experiencias del Centro de Aplicaciones Tecnológicas para el Desarrollo Sostenible (CATEDES), de la vecina provincia de Guantánamo, relacionadas con los mitos y realidades de la divulgación científica desde las instituciones científicas, presentada porla MSc Mercedes Rodríguez y la “Propuestade Campaña de Medio Ambiente para la protección y cuidado de los manglares del municipio Guamá en Santiago de Cuba”, presentada por el estudiante de tercer año de la carrera de Comunicación Social de la Universidad de Oriente (UO), Adriel Flores; fueron algunas de las exposiciones que mayores reflexiones motivaron.

Igualmente despertó mucho el interés los trabajos presentados por el Archivo Histórico Provincial de Santiago de Cuba, muestra del quehacer en la comunicación científica desde dos aristas muy interesante: un instrumento lingüístico para la lectura de interpretación de textos en el proceso de comunicación de la ciencia” y la experiencia de un año dela Peña Cultural “Desempolvando”, un espacio donde la ciencia historiográfica y la cultura se dan las manos para el rescate de tradiciones, costumbres e historias de esta ciudad sur oriental cubana.

Otro aspecto muy debatido durante la jornada fue la formación de los jóvenes en la comunicación científica. En este sentido se destacó la “experiencia desde la docencia en la carrera de Comunicación Social de la UO”, dela Ing. CarmenDíazPortuondo y la propuesta de un Concurso Estudiantil de Comunicación de la Ciencia, encaminado a incentivar en los jóvenes universitarios el interés por la divulgación del quehacer científico.

Mención especial para la experiencia del Portal de la Ciencia Cubana, como espacio válido para la promoción de la ciencia que se realiza en el territorio santiaguero.

En general fue una jornada caracterizada por un intenso debate (precisamente uno de los objetivos de este Foro es convertirse en el escenario propicio para ese intercambio) como fruto del cual se tomaron varios acuerdos encaminados a perfeccionar los procesos de comunicación de la ciencia que se realizan, de forma individual, desde diferentes escenarios.

En horas tempranas de la mañana dio inicio el Foro con las palabras de salutación a los participantes, enviadas gentilmente por la Dra.C Diana Cazaux, Presidente de la Asociación Iberoamericanade Periodismo Científico.

Acto seguido la Dra.C Suyén Rodríguez, Vicerrectora en funciones de Investigación y Postgrado de la Universidad de Oriente, tuvo a su cargo el discurso inaugural en el cual exhortó a profundizar este Foro como una vía para compartir experiencia desde nuestras universidades y entidades en el buen hacer dentro de la comunicación científica.

Por la continuidad y extensión del Foro de Comunicación de la Ciencia también abogaron otros de los participantes, como la Dra.C Maribel Brull González, Premio Nacional de Relaciones Públicas y Premio Provincial de Comunicación; el MSc José A. Expósito, Presidente de la Asociación Cubana de Comunicadores Sociales en Santiago de Cuba y el Dr.C. Luis Bergues Cabrales.

Las sesiones de trabajo tuvieron un excelente preámbulo enla Conferencia Magistral (esta vez el nombre no es un mero formalismo) del Dr.C Rafael A. Fonseca Valido, Premio Provincial de Comunicación, que indagó en las paradojas y los retos del periodismo científico.

Para la segunda fecha de trabajo se depara la celebración de la Mesa Redonda “Comunicación científica: retos, ética y responsabilidad” la cual contará con la participación, entre otros, de la Dra.C. Liliana Gómez Luna (CNEA), Dr.C Rafael A. Fonseca Valido; el Dr.C Luis Bergues Cabrales y otras Doctoras en Ciencia de la Universidad de Oriente.[gallery]

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Ameno intercambio con estudiantes de Comunicación Social de la UO.

Siempre es un reto enfrentarse (dar el rostro; nunca en su acepción beligerante) ante un grupo de estudiantes universitarios; intentar recortar las distancias generacionales y atrapar su atención hacia lo que se les explica.

El desafío es mayor cuando esos jóvenes son estudiantes de Comunicación Social y nos corresponde exponer ante ellos todo cuanto en materia de comunicación científica se desarrolla en el CNEA.

Claro que, si bien existe dicho reto, también es una oportunidad el intercambiar con mentes frescas, puntos de vista desprejuiciados que nos permita aprender de toda idea oportuna.

Por segundo año consecutivo el CNEA recibió en sus instalaciones a estudiantes del tercer año de Comunicación Social de la Facultad de Humanidades de la Universidad de Oriente; como parte de la asignatura Comunicación Científica, impartida por la profesora Carmen Díaz, fiel colaboradora de nuestra institución.

Durante poco menos de una hora sostuvimos una conversación amena, con valiosas intervenciones de los estudiantes. Se abordaron no solo los aspectos relacionados con la experiencia del CNEA en el uso de diferentes medios y herramientas para la comunicación y divulgación de la ciencia; sino también, sobre las algunas de las dificultades que en la actualidad limitan la comunicación científica en nuestro medio, así como el papel de los comunicadores sociales en los centros de investigación de la provincia.

[caption id="attachment_749" align="aligncenter" width="300" caption="Encuentro con estudiantes de Comunicación Social. Foto: Carmen Díaz"]Encuentro con estudiantes de Comunicación Social. Foto: Carmen Díaz[/caption]

El momento fue igualmente propicio para invitar a los estudiantes universitarios a participar en el Foro de Comunicación de las Ciencias, a desarrollarse en el CNEA los venideros 17 y 18 de mayo; un evento que persigue, precisamente, el objetivo de crear espacios para el intercambio de ideas, opiniones y experiencias relacionadas con la comunicación y divulgación de los resultados científico-técnicos y el papel de las Entidades de Ciencia e Innovación Tecnológica y los científicos, en la apropiación social de las ciencias.

[caption id="attachment_750" align="aligncenter" width="300" caption="Encuentro con estudiantes de Comunicación Social. Foto: Carmen Díaz"]Encuentro con estudiantes de Comunicación Social. Foto: Carmen Díaz[/caption]

Antes de la despedida, todavía recibíamos observaciones y sugerencias, por parte de los estudiantes, sobre diversos aspectos de la comunicación en nuestra entidad; todas, opiniones muy valiosas que nos sirven de retroalimentación y nos reafirman la confianza en la nueva ornada de comunicadores que se forman en nuestra sexagenaria universidad.

[caption id="attachment_751" align="aligncenter" width="300" caption="Encuentro con estudiantes de Comunicación Social. Foto: Carmen Díaz"]Encuentro con estudiantes de Comunicación Social. Foto: Carmen Díaz[/caption] [caption id="attachment_752" align="aligncenter" width="300" caption="La mirada escrutadora de los jóvenes. Foto: Carmen Díaz"]La mirada escrutadora de los jóvenes. Foto: Carmen Díaz[/caption] [caption id="attachment_753" align="aligncenter" width="300" caption="La "foto oficial" de la visita."]La "foto oficial" de la visita. [/caption]
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